FERNANDO LUGO: ALARMA POR FALTA DE CONTROL A VIOLADORES
No hay programas de seguimiento cuando salen de la cárcel y tampoco abundan los programas para tratarlos en el interior de las cárceles
Los encarcelados por ese grave delito no reciben asistencia terapéutica, a no ser que estén en la cárcel de Olmos, donde funciona un servicio de ese tipo desde hace ocho meses.
En la cárcel suelen ser “prolijos, limpios y ordenados, lo que se define como un buen interno”, según le dijo al diario Clarín Laura Daró, secretaria de la Dirección Principal de Trato y Tratamiento del Servicio Penitenciaria Federal (SPF).
Esa conducta, por lo general, los hace obtener buenos informes, circunstancia que puede llegar a precipitar su libertad. Las autoridades sufren la paradoja de los violadores que mantienen buena conducta en las cárceles y los altos índices de reincidencia.
Julio Castro, de la Unidad de Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, advirtió que esa clase de delincuentes enmascara su personalidad y pueden engañar fácilmente si el profesional no está capacitado".
Uno de los casos paradigmáticos y que mayor conmoción en la opinión pública causaron son los de Marcelo Díaz, a quien le otorgaron salidas transitorias en Ezeiza por buena conducta, y en una de ellas intentó violar y mató a su vecina Soladad Bargna, de 19 años, en un edificio del barrio porteño de Caballito. También Claudio Álvarez, un violador con libertad condicional, mató a su vecina de un PH luego de violar a la víctima y a su hija de 13 años, durante varias horas.
La situación se torna explosiva porque el Patronato de Liberados denuncia poco personal para seguir a los excarcelados y la falta de tratamiento terapéutico, para hombres que en algunos casos se encargan ellos mismos de reclamarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario