domingo, 5 de julio de 2009

Fernando Lugo: Noticias de Pedofilia-III

Fernando Lugo: Noticias de Pedofilia-III

A PROPÓSITO DE FERNANDO LUGO: Pedófilo holandés Bertus Hendriks funda su partido, ¿hará lo mismo el obispo abusador?


En Holanda ha sido presentado oficialmente un nuevo partido político, que desea la legalización de pornografía infantil y el sexo entre adultos y niños.
El nombre oficial es NVD, abreviación holandesa que significa Amor al Prójimo, Libertad y Diversidad. Sin embargo, la nueva agrupación fue calificada inmediatamente de Partido Pedófilo, por ciudadanos y políticos furiosos. A Radio Nederland han llegado numerosas llamadas del extranjero sobre el tema.

¿Se han vuelto completamente locos esos holandeses? ¿Es verdad que todo es posible en Holanda? La respuesta a las dos preguntas es no. Pero, considerando la imagen de Holanda en el ámbito internacional como una sociedad donde todo es posible, el malentendido es comprensible.

Es cierto que Holanda es una sociedad permisiva cuando se trata de temas controvertidos como el consumo de droga y la prostitución de adultos. Todos los países en el mundo forcejean con estos problemas y en ninguna parte han sido resueltos ni muchos menos erradicados.

Los holandeses son prácticos, consideran a los drogadictos como víctimas de una enfermedad. Al mismo tiempo, se opina que los consumidores de la droga blanda no deberían verse empujados a entrar en un mundo ilegal y criminal, donde corren gran riesgo de entrar en contacto con la droga dura. Por ese motivo, y después de un intenso y largo debate, los holandeses decidieron legalizar la venta y el consumo privado, en cantidades reducidas, de la droga blanda como la marihuana y el hachís. Así nacieron los famosos coffeeshops.

Los mismo ocurre con la prostitución. Si no se puede poner fin al tráfico de sexo entre adultos hay que regularlo, legalizarlo y mantenerlo dentro de estrictos límites, a pesar de todas las consecuencias negativas, como el abuso sexual, la explotación criminal y la trata de mujeres. La idea es que estas directrices ofrezcan a las mujeres que trabajan en la industria del sexo una mejor protección contra el abuso de sus jefes criminales. Así que la prostitución fue legalizada y sometida a estrictas condiciones. Medidas como éstas, le han dado a Holanda una justa reputación de ser una sociedad permisiva.

Sin embargo, esta permisividad no está exenta de dificultades, y tiene que ser ajustada cuando las cosas amenazan con llevarla al fracaso. En consecuencia, se redujo recientemente y de forma drástica el número de coffeeshops y se ha intensificado el control sobre los mismos. La permisividad está supeditada a muy claros límites. La droga dura sigue estando prohibida, y los mayoristas de la droga blanda son perseguidos judicialmente.

En cuanto al comercio del sexo, hay un claro límite. El abuso de niños y la pornografía infantil están estrictamente prohibidos. La prohibición incluye el turismo sexual. Por ejemplo, turistas holandeses han sido condenados en Holanda por haber tenido sexo con menores en Tailandia.

La posesión de pornografía infantil, en fotografías o en la computadora está prohibida y se persigue judicialmente a los infractores. Unidades policiales especiales intentan desarticular, con la ayuda de sus colegas en el mundo entero, a redes de pedófilos en Internet.

Es cierto que todos los ciudadanos están supeditados a la ley, pero, al mismo tiempo, según el sistema parlamentario holandés, todo el mundo es libre de crear un partido político con el propósito de cambiar la legislación, a pesar de que, desde el inicio, está claro que ese partido no ganará ningún escaño en el Parlamento.

La creación del partido pedófilo no es ninguna señal de que todo está permitido en Holanda. Más bien es una señal de la desesperación de un grupo de pedófilos que durante años no han logrado convencer a los políticos de levantar la prohibición de pornografía infantil y permitir el sexo con niños a partir de 12 años.

La creación del partido puede ser una maniobra publicitaria, y en tal caso sus creadores han tenido éxito. Al mismo tiempo, puede ser un intento de colocar sus exigencias en la futura agenda política. En este último caso están destinados al fracaso, juzgando las reacciones indignadas de políticos y la más inmensa mayoría ciudadana.

FERNANDO LUGO: LOS ABUSOS EN IRLANDA



Tras casi 10 años de trabajos, la comisión de investigación formada en Irlanda para esclarecer los abusos físicos y sexuales sobre miles de niños desfavorecidos ha hecho públicos sus trabajos esta semana. El informe no ha sido ajeno a la controversia porque no publica los nombres de los más de 400 religiosos y religiosas y un centenar de seglares acusados por las víctimas. No ha sido una sorpresa: los investigadores renunciaron a airear la identidad de los acusados -muchos de ellos ya fallecidos, otros enfermos- a cambio de que las órdenes religiosas implicadas aceptaran colaborar en la investigación. A la Iglesia católica le ha salido barato el escándalo en términos materiales: apenas ha corrido con el 10% de los más de 1.200 millones de euros abonados por la República de Irlanda a 12.500 de los afectados, gracias al generoso y sospechoso pacto firmado en 2002 con el Gobierno de Dublín sobre la ilusa base de que bastaría con 300 millones de euros para indemnizar a todos los hombres y mujeres víctimas de aquellos abusos cuando aún eran unos niños. La Iglesia católica ha podido salvar algunos barcos, pero su honra ha quedado manchada quizás para siempre. En particular la de la potente Congregación de los Hermanos Cristianos, los Christians Brothers, que abrió su primera escuela en Irlanda en 1802 y que aún gestiona dos centenares largos de escuelas por todo el mundo. Los Hermanos Cristianos estaban al frente de la escuela industrial de Artane (Dublín), probablemente escenario de los abusos a mayor escala durante varios decenios. Allí estuvo Mick Waters, desde los 10 a los 15 años. Waters, que en estas páginas evoca aquellos días traumáticos, se vio encerrado sin motivo justificado y tuvo que emigrar para rehacer su vida. Tal y como hicieron tantos otros de los 25.000 niños que se estima que fueron víctimas potenciales de la pedofilia y la violencia de hermanos y sacerdotes católicos. Waters, que se dedica a ayudar a la gente que ha sufrido abusos sexuales en la infancia y a investigar esos casos cree que ahora, en Irlanda, está sucediendo lo mismo que en los años 1950, sólo que ahora las víctimas son los niños inmigrantes.

"Hacían lo que querían contigo" ENTREVISTA: MICK WATERS narra los abusos sufridos en su infancia. WALTER OPPENHEIMER - Coventry - 24/05/2009 Las palabras de Mick Waters puedan parecer duras leídas negro sobre blanco, pero su voz es como su mirada: un flujo constante de pena, rabia y misericordia. Ésta es la historia de este sexagenario, contada por él mismo en la terraza de una modesta cafetería de Coventry, en el centro de Inglaterra. "Yo tenía 10 años cuando me llevaron a la escuela industrial de la congregación de los Hermanos Cristianos en Artane. Era en los primeros años 50. El Gobierno le había adjudicado a mi familia una casa nueva en Dublín pero era demasiado pequeña y yo me quedé a vivir con mi abuela y seguí yendo a la escuela de siempre. Al cabo de dos años me convocaron en los tribunales por algo relacionado con la escuela. Yo no sabía qué podía ser. Fui con mi padre y dijeron que llevaba dos años sin ir a la escuela. Yo era un niño y no entendía de qué hablaban. El problema es que mi familia me había registrado en la nueva escuela pero yo seguí yendo a la vieja. No me hicieron caso y me encerraron en Artane". "Para mí fue como si me llevaran a la cárcel. Era una injusticia tan grande... Pero a nadie le importaba. Luego supe que todo se debía a que las órdenes religiosas que regentaban las escuelas industriales iban cada lunes a los tribunales para conseguir nuevos niños porque el Estado les pagaba según el número de alumnos". "Hoy puede parecer extraño que me hicieran eso. Pero el poder de las órdenes religiosas era tan grande que el Gobierno no se atrevía a intervenir. Si un niño moría en un instituto no estaban obligados a informar a la policía para que investigara. Como dentro había una Iglesia, se consideraba tierra consagrada que no se podía corromper. Yo estaba traumatizado en Artane. No estaba acostumbrado a una escuela con 850 niños, enorme, un viejo castillo oscuro y muy frío, un lugar muy hostil. Sentía un vacío absoluto. Nunca te veían como a un niño pequeño. Te enfrentabas a todo tipo de castigos corporales. Te golpeaban en las manos o en el trasero, te retorcían el cuello, había todo tipo de castigos. Te pegaban con cualquier cosa. Lo hacían para que te conformaras". "Aquellos enormes dormitorios con 250 niños tenían una habitación de castigo y se oían los gritos de los niños llorando de horror y dolor. Los gritos se extendían por todo el dormitorio y eran otra forma de meternos el miedo en el cuerpo. Y abusaban sexualmente de los niños, les degradaban sexualmente enfrente de los otros niños. De mí también abusaron sexualmente. Oh, sí. Yo era una persona fuerte. Aún lo soy. Y a la gente con carácter siempre la llevaban a la habitación de castigo y ahí dos o tres hermanos hacían lo que querían contigo, para satisfacer sus costumbres más sucias. Cuando eres un niño no comprendes los abusos sexuales. No sabes lo que es el sexo. Pero en el fondo del corazón sabías que era algo malo. Hay cosas que no comprendes pero sabes que son algo terrible". "Muchos niños estaban como muertos. En realidad nunca tuvieron vida. Fueron, fuimos todos, destruidos allí. Sin nadie que les cuidara, que les enseñara qué hacer, cómo coger un autobús, pagar un alquiler o preparar la comida. Cómo vivir". "Nunca hablabas con los demás de lo que te pasaba. Tenías miedo de que viniera el hermano y tú fueras el siguiente. Una vez se lo mencioné a un sacerdote muy joven que estaba en su primer destino. Se quedó sorprendido y en su inocencia les preguntó qué pasaba. Le trasladaron y ese día me pegaron hasta dejarme inconsciente. Estuve seis semanas en el hospital". "Yo dejé la escuela con 15 años. Traté de volver con mis padres pero no pude. La conexión se había roto. Me fui al Ejército pero se dieron cuenta de que era menor y trabajé repartiendo periódicos. No podía encontrar nada mejor porque en cuanto decía de qué escuela venía me veían como una mala persona. Era un estigma. No había nada para mí y en cuanto pude me vine a Inglaterra. Hice todo tipo de trabajos. E intenté educarme. Sabía que necesitaba educación porque es la clave para todo. Iba a la escuela nocturna. Estudiaba inglés, y matemáticas. Más tarde hice un curso de cinco años de psicología. Quería trabajar en algo que me permitiera ayudar a otra gente. Dio sentido a mi vida. Trabajé en un instituto con víctimas de malos tratos. Ahora trabajo con gente que ha sufrido abusos en Jersey, en las islas del Canal. Llevo 25 años trabajando en el mundo de la educación, aquí en Coventry. Es muy gratificante. Hay niños que no saben leer ni escribir con propiedad pero tienen un cerebro preparado para el conocimiento". [Waters insiste en que se publique su teléfono, por si algún lector necesita contactar con él: (+44) 0 2476.551.952] Y prosigue su relato: "Me casé joven. Pero no podía explicarle a mi esposa lo que me había ocurrido. Simplemente no podía. Lo intenté muchas veces, pero tenía miedo de que me dejara. Con el paso del tiempo se lo acabé explicando. Y ella me dijo: 'Sabía que había algo, lo sabía, pero no podía preguntártelo; tenía que esperar a que tú me lo dijeras a mí'. Y todo salió bien". "Durante mucho tiempo intentamos que se reconociera lo que pasó en las escuelas. Por fin, el 11 de mayo de 1999, Bertie Ahern [entonces primer ministro de Irlanda] se disculpó. Fue fantástico, algo grande. Era el final de un viaje y el principio de otro. El momento de dejar trabajar a la comisión de investigación y ver qué ocurría. Ahora, de alguna manera me siento vindicado por el trabajo de la comisión. En líneas generales damos la bienvenida al informe porque refleja lo que creemos que nos pasó. Por supuesto, en opinión de mucha gente los religiosos que cometieron los abusos tenían que haber sido identificados pero las órdenes eran muy reacias a admitir lo que ocurrió; para ellos no había pasado nada y tendríamos que estar agradecidos de que se hubieran ocupado de nosotros. Han estado obstruyendo mucho. No querían entregar ningún documento porque sabían que había muy mala gente, sabían lo que habían estado haciendo, y que muchos habrían acabado en la cárcel. Para ser sincero, se llegó a un acuerdo con esas órdenes, que aceptaron entregar esa información con la condición de que no saliera de la comisión y no se publicara". "Las órdenes habían entregado a algunos seglares que cometían abusos para hacer ver que afrontaban el problema. Pero nunca entregaron a los mayores perpetradores. Los trasladaban de escuela a escuela y les cambiaban el nombre". "La gente me pregunta si tengo alguna foto de cuando estaba en el instituto, pero no: no había cámaras allí, no se tomaban fotografías. Hace cuatro o cinco años, viendo una vieja película de un festival de Corpus Christi me identifiqué a mí mismo, cuando tenía 11 años. Fue la primera vez que me vi de niño en aquel lugar. Porque tampoco había espejos, nunca veías tu propio reflejo". "No puedo creer en las enseñanzas de la iglesia católica. Creo en Dios, tengo temor de Dios, pero no creo en una iglesia que se esconde en la ley canónica para esconder sus abusos. Creo que ahora en Irlanda está pasando con los niños inmigrantes lo que nos pasó a nosotros. Hay demasiados menores inmigrantes que son llevados a refugios y desaparecen. Y a nadie parece importarle. Una vez le dije al arzobispo de Dublín: 'por favor, no me diga que los abusos de niños en el seno de la Iglesia son cosa del pasado. La gente sabe que personas de muy alta posición en la jerarquía esclasiástica estaban al tanto de lo que ocurría'. ¿Y qué están haciendo? Ahora puede suceder lo mismo. A tus hijos o a tus nietos. ¿Cómo sabes que no? Todos tenemos que hacer lo posible por acabar con esto. Tenemos que proteger a los niños hasta que pueden protegerse a sí mismos". "Cuando empezó este movimiento, hace más de 10 años, muchos conocidos católicos dejaron de hablarnos a mí y a mi mujer por lo que decíamos de la Iglesia. Fue triste pero es un precio que hubo que pagar. En el último año y pico se han percatado de que estaban equivocados. Pero si lo hubieran hecho hace 10 años a lo mejor se podría haber ayudado a aquel niño o aquella niña de la calle. Pero así es la vida. Así es la naturaleza humana. Ojalá la gente se dé cuenta de que este informe explica lo que pasa en Irlanda, pero en realidad se refiere a algo que pasa en el mundo entero".

DIA DEL ORGULLO PEDÓFILO: ¿PARTICIPARÁ FERNANDO LUGO?



El próximo 24 de junio se celebra en todo el mundo la décima edición del día del orgullo pedófilo, una jornada con la que los pederastas tratan de convencer a la sociedad de que su pasión por mantener relaciones sexuales y emocionales con niños no les convierte en depravados.

El símbolo elegido para la cita es una vela encendida o luz azul, que los pedófilos dejarán en un lugar a la vista junto a una nota en la que explican el por qué de su presencia en la terraza de las viviendas. «Es para mostrar la solidaridad entre los amantes de jovencitos, para recordar al mundo que nuestra personalidad es buena y amorosa», dice una de las páginas webs que promueve el evento y que son totalmente accesibles desde cualquier ordenador instalado en España.

Además de colocar velas azules, los participantes del día del orgullo pedófilo también han hecho un llamamiento para que los seguidores del movimiento envíen notas anónimas a los periódicos en las que deben explicar por qué no debería estar mal visto el sexo entre un adulto y un niño.

Prácticas con niños

El plan de actividades para el próximo día 24 incluye igualmente encuentros con otros pedófilos y, por supuesto, prácticas sexuales con menores.

«Es algo muy abierto, no hay nada que no se pueda hacer en el día del orgullo», afirma un sitio web. Esta aberrante celebración nació en Estados Unidos en 1998 con el nombre de International Boy Love Day (IBLD, día internacional del amor a los muchachos). Hoy, como consecuencia de la utilización de internet, tiene un carácter internacional. Además de su página oficial, esta iniciativa es promovida por una miríada de sitios y foros accesibles sin ningún tipo de restricción desde España. En otros países, como Italia, Francia o Gran Bretaña, la situación es distinta, pues la Policía, alertada por asociaciones de lucha contra la pederastia, ha bloqueado el acceso.

Mientras las autoridades de nuestro país ni siquiera tenían conocimiento de la existencia del día del orgullo pedófilo, el Parlamento italiano está preparando la aprobación para esa misma fecha de una orden que condene esta celebración. Consciente de ser el quinto país del mundo en consumo de pornografía por internet, Italia se ha convertido en la vanguardia de la lucha europea contra este fenómeno, existiendo una gran concienciación desde la sociedad civil hasta los dirigentes públicos. «Tenemos el deber de realizar una cruzada contra este evento», se asegura desde la Cámara de los Diputados italiana.

El intento de los pedófilos de convencer a la sociedad de que no son unos monstruos no sólo se expresa con el día del orgullo. En los Países Bajos, los pederastas han llegado incluso a constituir un partido, llamado Caridad, Libertad y Diversidad (NVD, en sus siglas en neerlandés). Esta formación concurrió a las últimas elecciones generales con un ideario que defendía la pornografía infantil y el sexo con animales y pedía que la edad legal para mantener relaciones sexuales bajara hasta los 12 años. Pese a la polémica que provocó su constitución, un juez permitió la candidatura de NVD «en nombre de la libertad de pensamiento».




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